Subprimes de la Mancha
1 de abril de 2009 # Crisis, Sector Financiero # 0 Comentarios
¿Cuántas operaciones ha financiado la CCM en Arkansas, para que nuestro presidente diga que tenemos una crisis internacional?
Partiendo de la base de que soy un acérrimo seguidor de Leopoldo Abadía , el “guru” campechano vamos a analizar las hipotecas subprime y la crisis financieras internacional.
La crisis de las hipotecas subprime es una crisis financiera que se extiende por los mercados, principalmente, a partir del jueves 9 de agosto de 2007, si bien su origen se remonta a los años precedentes. Generalmente, se considera disparador y parte de la crisis financiera de 2008 y de la crisis económica de 2008.
La crisis hipotecaria, hasta el momento (octubre de 2008), se ha saldado con numerosas quiebras financieras, nacionalizaciones bancarias, constantes intervenciones de los Bancos Centrales de las principales economías desarrolladas, profundos descensos en las cotizaciones bursátiles y un deterioro de la economía global real, que ha supuesto la entrada en recesión de algunas de las economías más industrializadas.
Las hipotecas de alto riesgo, conocidas en Estados Unidos como subprime, eran un tipo especial de hipoteca, preferentemente utilizado para la adquisición de vivienda, y orientada a clientes con escasa solvencia, y por tanto con un nivel de riesgo de impago superior a la media del resto de créditos. Su tipo de interés era más elevado que en los préstamos personales (si bien los primeros años tienen un tipo de interés promocional), y las comisiones bancarias resultaban más gravosas. Los bancos norteamericanos tenían un límite a la concesión de este tipo de préstamos, impuesto por la Reserva Federal.
En primer lugar, la enorme burbuja especulativa ligada a los activos inmobiliarios. En los Estados Unidos, como en muchos otros países occidentales, y tras el estallido de la burbuja tecnológica de principios de siglo XXI, entre los años 2000 y 2001, se produjo una huida de capitales de inversión tanto institucionales como familiares en dirección a los bienes inmuebles. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 supusieron un clima de inestabilidad internacional que obligó a los principales Bancos Centrales a bajar los tipos de interés a niveles inusualmente bajos, con objeto de reactivar el consumo y la producción a través del crédito. La combinación de ambos factores dio lugar a la aparición de una gran burbuja inmobiliaria fundamentada en una enorme liquidez.
En el caso estadounidense, la compra-venta de vivienda con fines especulativos estuvo acompañada de un elevado apalancamiento, es decir, con cargo a hipotecas que, con la venta, eran canceladas para volver a comprar otra casa con una nueva hipoteca, cuando no se financiaban ambas operaciones mediante una hipoteca puente. El mercado aportaba grandes beneficios a los inversores, y contribuyó a una elevación de precios de los bienes inmuebles, y, por lo tanto, de la deuda.
Pero el escenario cambió a partir de 2004, año en que la Reserva Federal de los Estados Unidos comenzó a subir los tipos de interés para controlar la inflación. Desde ese año hasta el 2006 el tipo de interés pasó del 1% al 5,25%. El crecimiento del precio de la vivienda, que había sido espectacular entre los años 2001 y 2005, se convirtió en descenso sostenido. En agosto de 2005 el precio de la vivienda y la tasa de ventas cayeron en buena parte de los Estados Unidos de manera abrupta. Las ejecuciones hipotecarias debidas al impago de la deuda crecieron de forma espectacular, y numerosas entidades comenzaron a tener problemas de liquidez para devolver el dinero a los inversores o recibir financiación de los prestamistas.
El total de ejecuciones hipotecarias del año 2006 ascendió a 1.200.000, lo que llevó a la quiebra a medio centenar de entidades hipotecarias en el plazo de un año. Para el 2006, la crisis inmobiliaria ya se había trasladado a la Bolsa: el índice bursátil de la construcción estadounidense (U.S. Home Construction Index) cayó un 40%.
En el año 2007 el problema de la deuda hipotecaria subprime empezó a contaminar los mercados financieros internacionales, convirtiéndose en una crisis internacional de gran envergadura, calificada por algunos como la peor desde la segunda guerra mundial.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, explica a los ciudadanos en un vídeo en Internet que la cumbre del G-20 del próximo jueves en Londres será “el inicio de la recuperación” ecónomica y servirá para “establecer un nuevo orden internacional” económico y financiero “más justo”.
Primero:
“¿La crisis internacional?”. A ver, ¿en qué activos de riesgo internacionales había invertido CCM?.Estaba metidos en activos muy muy nacionales: El ladrillo. Ya está bien de culpar al de fuera. Nuestras subprimes las tenemos puertas adentro.
Segundo:
“¿En que se parece a lo expuesto anteriormente las subprime a la CCM?, lo mismo que un churro a una pandereta.
Tercero:
Nuestra crisis financiera, a parte de tener procedencia internacional, posee unos pilares o características propias que son las que han hecho intervenir a la CCM. Politicos metidos a banqueros, exceso del peso del ladrillo en la economia, abundancia de dinero”negro”,….
Video excelente de Leopoldo Abadía:
Etiquetas: CCM, crisis financiera, crisis hipotecaria, crisis internacional, cumbre del G-20, guru, hipotecas de alto riesgo, hipotecas subprime, José Luis Rodríguez Zapatero, leopoldo abadía, orden internacional, presidente del Gobierno, Reserva Federal de los Estados Unidos, subprimes

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