Considerado uno de los halcones del BCE, por sus posturas más conservadoras, Axel Weber, miembro del Banco Central Europeo (BCE) y presidente del Bundesbank, ha mostrado su oposición respecto a unos tipos de interés por debajo del 1% en la zona euro ya que podría paralizar el mercado interbancario.
Surgen dos miedos:
Por un lado una rebaja de tipos excesivo también amenazaría a otros partícipes del mercado, como los fondos y las aseguradoras, provocando “distorsiones adicionales” .
Pero por otro, y más peligroso, seía fomentar una espiral inflacionista acompañando a la futura recuperación económica.
Hagamos un poco de historia.
Veremos lo divertido que fue y la experiencia que los alemanes tienen en procesos inflaccionistas.
En Alemania después de la Primera Guerra Mundial, como consecuencia del Tratado de Versalles se desató una hiperinflación que tuvo varias causas.
·Primero porque estaban obligados a remodelar la República de Weimar cambiando la industria de producción de guerra a producción de paz.
·Segundo, porque Alemania debía pagar inmensas reparaciones de guerra a los vencedores.
·Tercero, porque tenía que lidiar con la especulación monetaria internacional, con la carencia de productos básicos, el desequilibrio en la balanza de pagos, evitar la revolución y la anarquía, los problemas sociales, el desempleo, el desequilibrio en el presupuesto nacional y la enorme población extranjera a la que el estado debía proporcionarle servicios públicos similares a los de sus nacionales.
Al comenzar la Primera Guerra Mundial, la moneda de 20 marcos valía aproximadamente US$ 4,76, pero al terminar la guerra nadie tenía oro sino papeles moneda.
En diciembre de 1922 el dólar ya alcanzó el promedio de 7.592 marcos y después de la ocupación del Ruhr en enero de 1923, su caída no tuvo fin.
El marco pasó, de 17.972 marcos por dólar en junio de 1923 a 1 millón a comienzos de agosto, 4 millones a mediados de mes, y 160 millones a finales de septiembre.
El Reichbank imprimió el día 25 de octubre de 1923, la cantidad de 120,000,000,000,000,000,000,000 de marcos en billetes, para poder atender la demanda del mercado hiperinflacionario.
Para entonces la mayoría de la gente había perdido todos sus ahorros, y los contribuyentes se dieron cuenta de que, simplemente con retrasar el pago de sus impuestos, la depreciación del marco los haría desparecer.
La Hacienda se hundió, y el gobierno, cada vez con menos ingresos, se financió imprimiendo aún más billetes.
El derrumbe del marco fue tan absoluto que dejó de funcionar como valor de cambio, con el consiguiente colapso de la economía alemana.
Para octubre de 1923, el 1% de los ingresos gubernamentales procedían de los cauces habituales, y el 99% de la emisión de nueva moneda.
En torno al 15 de noviembre se pagaba la inimaginable cantidad de 4’2 billones de marcos por un único dólar.”
Fue muy divertido ¿no os parece?. Pues tener en cuenta que es anterior al Crack del 29 y a la Gan Depresión.
¿Entendéis porque le tienen tanto miedo a la inflación los alemanes y por qué tienen experiencia?

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